La regla: tu fondo de emergencia debe cubrir entre 3 y 6 meses de tus gastos esenciales — no de tu sueldo. Es la diferencia entre un imprevisto y una crisis de deudas.
Cálculo en 2 minutos
Suma lo mínimo con lo que vives un mes: arriendo, mercado, servicios, transporte, salud, cuotas. Si son $1.500.000, tu meta está entre $4.500.000 y $9.000.000. Esa cifra puede asustar — por eso se construye por etapas:
- Meta 1 — $500.000: cubre la mayoría de imprevistos pequeños sin tocar la tarjeta.
- Meta 2 — 1 mes de gastos: ya duermes distinto.
- Meta 3 — 3 a 6 meses: libertad real para decidir (cambiar de trabajo, aguantar un mes malo del negocio).
Dónde guardarlo
- Cuenta de ahorros remunerada o fondo de inversión conservador: disponible en horas y rentando algo.
- Separado de tu cuenta de gastos: si lo ves junto al resto, te lo gastas. Idealmente en otra entidad.
- Parte del fondo (la de los meses 3-6) puede ir en CDTs cortos escalonados para mejor tasa.
Automatiza un aporte fijo el día de pago, aunque sean $50.000. El fondo de emergencia es la primera meta de cualquier plan financiero — antes de invertir, antes de la moto, antes de todo.